Se acerca, como varios medios mencionan, un tiempo de especulaciones, y en primer instancia me parece importante la cuestión de la dirección técnica de nuestro equipo. Cuando recontrataron a Mario Trejo (en una acción que no entendí, ya que esta directiva lo corrió cuando llegó, y ya era demasiado tarde para que Memo Vázquez regresara, quien a su vez se fue por que Mario Trejo le negó refuerzos), y él dijo que, ante la crisis, había que dejar de lado digamos fundamentalismos o tradiciones del Club --que se refería a traer a un Técnico de extracción universitaria- y contrató a José Luis Trejo, lo hizo con el objetivo de sacar al Universidad del fondo y la ignominia en la que se hallaba faltándole, insisto a los cánones no escritos del Club, que es un técnico de casa. A mi ver, el objetivo se cumplió, se llegó hasta donde se pudo en el torneo, y para mí, también con este Técnico.
En cuestiones futbolísticas, también se ha comentado mucho su juego ratonero, defendiendo la mínima ventaja y con poco dinamismo. También hay rumores que dicen que las lesiones de nuestro capitán Verón y de Bravo, no fueron tanto ya musculares, sino de su relación con Trejo.
Como sea, opino que es tiempo, ahora sí, de regresar a la tradiciones universitarias, igual que el alumno formado en las aulas de su Facultad, con el tiempo regresa como mentor, es hora de que regrese algún otrora pupilo a dirigir al Universidad Nacional.
A mi parecer, en algún momento se le debería dar la oportunidad a alguien que no es mediático, pero que lleva muchos años conformando equipos a contracorriente, ya que en nuestro país no existe una liga femenil de dónde echar mano. Me refiero al "casquete corto" Leonardo Cuéllar, quien ha dirigido a las chicas en una empresa complicada, con la adversidad mencionada, entre otras. Él entiende a la perfección a la institución, surgió y triunfó aquí, en una de sus épocas de gestación de los principales sellos que nos caracterizan, y pertenece a la primera generación en levantar el título de liga. Algún día me gustaría verlo tirando de los cordones del equipo, aunque creo que en este momento hay otro candidato más viable, que cumple los requisitos que dicta la tradición, y que, quizá por su naturaleza de delantero y su participación en el marcador --entre otros- del legendario campeonato en 1991, será más ofensivo que el actual. Me refiero a David Patiño. El también músico ha estado dirigiendo en los equipos subalternos al primero, y ha hecho un excelente papel, además incluso de ya haber dirigido al primer equipo de modo interino.
Esperemos que los vientos cambien y J.L. Trejo no continúe, y se cocine un regreso a las tradiciones con una persona capaz e identificada, y con ello mayor posibilidad de crecimiento en Universidad.
¡México, Pumas, Universidad!